lunes, 8 de octubre de 2012
Leyenda: El toque de agonía
Leyenda que cuenta cómo la joven Elvira Mendoza es encerrada en un convento por su tutor, para disfrutar así de la herencia familiar. Una entrega más de la serie leyendas de Sevilla, para los fans y lumbreras del embrujo.
Elvira Mendoza tenía juventud y belleza, pero no unos padres que la cuidaran. Su tutor, aconsejado por un fraile, decidió que lo mejor era preservar su pureza en un convento y, de paso, quedarse así con la fortuna familiar.
Elvira tiene un hermano: don Juan Mendoza. Pero el tutor les ha alejado para disfrutar a solas del dinero de la familia. Ella cree que tarde o temprano su hermano la sacará del convento, pero el tutor le dice que se ha casado y la ha olvidado. Esa mentira acaba con su esperanza y, el día de Navidad, Elvira sube a una de las torres del convento y se ahorca con una de las cuerdas de las campanas.
Mientras su cuerpo sube y baja, tañen las campanas un toque de agonía. Los que conspiraron para hacerse con la fortuna de los Mendoza, el tutor y el fraile, se matan en una disputa por el dinero. Algunos días señalados, las campanas tañen solas en honor a Elvira.
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