lunes, 8 de octubre de 2012


Leyenda: Las rosas inmortales de Miguel de Mañara
Las rosas plantadas en ocho macetas por Miguel de Mañara aún no se han secado. Una entrega más de la serie leyendas de Sevilla, para los fans y lumbreras del embrujo.

Este hecho milagroso se resume en una inscripción en mármol en el Hospital de la Caridad: “Ocho plantas de rosal con sus macetas, traídas a esta Santa Casa por su Ilustre Fundador, el Venerable Siervo de Dios Don Miguel de Mañara Vicentelo de Leca, caballero de la Orden de Calatrava, en 1671, conservados en todo su vigor y dando fruto todos los años en su propia fuerza, como resulta del reconocimiento judicial que en 1749 hicieron de ellos los Jueces del proceso informativo, folio 1092 y 1097, y permanentes hasta el día en el mismo estado. Se han colocado en este lugar el año 1802″.

Cada rosal representa un pecado de amor. El secreto de la eternidad de las flores es simple: son regadas por las lágrimas de ocho ángeles, mientras susurran: “Dios te perdona”. Desde 1920, las macetas están en el patio que está tras la sacristía, bajo un busto de Mañara.

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